Hace unos días, informábamos del viaje del presbítero y misionero Agustín Maiz a Filipinas, donde se encuentra estas semanas para asistir a la conmemoración del 30 aniversario de la Fundación «Lihuk Panaghiusa». Su estancia ha coincidido con el fuerte seísmo de magnitud 6.9, que sacudió este martes la región central de Filipinas, con epicentro frente a las costas de la isla de Cebú, que deja un saldo preliminar de al menos 69 fallecidos, numerosos heridos y daños materiales significativos, según confirmaron las autoridades locales.
Al habla con Agustín Maiz, desde su ubicación en Cebu, nos relata que «el susto ha sido tremendo. Afortunadamente, nosotros nos encontramos bien». Maiz, con experiencia misionera en zonas sísmicas como Perú y El Salvador, asegura que «nunca había sentido uno tan potente». Describe que el terremoto ocurrió alrededor de las 10 de la noche, mientras se encontraban durmiendo. «Se fue la luz, aunque volvió enseguida», detalla. «Sin embargo, a unos 50 kilómetros la situación es catastrófica». Entre los daños se cuenta el colapso de varias iglesias construidas durante la época colonial española, además de la trágica confirmación de «más de 60 personas fallecidas».
30 aniversario de la fundación de «Lihuk Panaghiusa», en Filipinas
Deja una respuesta