Ya está aquí la Jornada de Infancia Misionera, que celebramos el domingo 18 de enero, una cita muy especial
en la que los niños y niñas de nuestras comunidades son protagonistas de la misión de la Iglesia. Es un día para mirar más allá de uno mismo y descubrir que, desde pequeños, también pueden ayudar a otros niños del mundo con su oración, su cercanía y sus gestos de compartir.
La Jornada de Infancia Misionera nos recuerda cada año que los niños y niñas también son parte viva de la misión de la Iglesia, llamados a mirar el mundo con ojos de fe, de solidaridad y de esperanza.
Infancia Misionera: tu vida, una misión
Bajo el lema «Tu vida, una misión», la campaña de este año quiere mostrar que no hacen falta superpoderes para ser misionero o misionera: basta descubrir que la vida es un regalo y que cada persona tiene una misión única que ofrecer al mundo. Desde las parroquias, colegios y familias, se anima a los niños a conocer qué son las misiones, a rezar por los misioneros y por otros niños del mundo, y a colaborar con pequeños gestos de generosidad.
Ponemos a disposición materiales, dinámicas y especialmente el vídeo que encontráis a continuación, preparado para esta jornada, que ayuda a trabajar con los más pequeños el sentido misionero de su propia vida. Es una oportunidad para que catequistas, profesores y educadores utilicéis estos recursos en clases, catequesis, celebraciones y actividades, haciendo que la campaña no sea solo un día, sino un camino que transforma el corazón.
En el vídeo, Alejandro sueña con ser superhéroe y piensa que solo con poderes extraordinarios podría cambiar el mundo, hasta que descubre, gracias a su tío misionero, que los verdaderos «superpoderes» son los talentos que cada una tiene para amar, ayudar y compartir. El mensaje es claro: el mundo necesita lo que solo tú puedes dar, y cuando uno conoce a Jesús, se vuelve difícil vivir pensando solo en uno mismo, porque Él invita a hacer del mundo un lugar mejor para todos.
Haur Misiolaria: zure bizia, misioa
Haur misiolarien Eguna aukera ederra da haurrek eta gaztetxoek ulertzeko beraiek ere Elizaren misioaren parte direla, eta mundua Jainkoaren begiradatik eta behartsuen begietatik ikasten dutela. Leloak dioen bezala, «Zure bizitza, misio bat», bakoitzaren bizitza opari bat da, eta misio berezi bat du: maitatzea, laguntzea eta itxaropena ematea.
Parrokietan, ikastetxeetan eta familietan animatzen da haurrak misioaren alde otoitz egitera, beste herrialdeetako haurrei buruz ikastera eta euren diru‑ekarpen txikiarekin ere parte hartzera. Horretarako, prest daude kanpainako materialak eta bideoa, jarduerak eta elkarrizketak pizteko, haurrek galdetu dezaten: zer eman dezaket nik? nola izan naiteke gaur misiolari?






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