Falleció el 14 de agosto de 2025
En nuestro Ecuador Costeño misionado por El Grupo Misionero Vasco, mientras haya memoria viva habrá gratitud vigente.
Nuestra memoria agradecida hace reminiscencias de Pako Zubeltzu Tapia, otro buen vasco que entre los años 60 y 70 misionó, en nombre de Jesús nuestro Redentor, en Manabí, Provincia a la que llegó muy joven, recién ordenado, a servir como coadjutor de José María Guenaga, en Bahía de Caráquez y ocasionalmente en San Vicente, reemplazando a Peli Goitisolo que había marchado al País Vasco por vacaciones.
También sirvió a la Iglesia montubia o sencilla en Los Ríos, en San Camilo (Quevedo), junto al Cura de los botines benditos (en el argot o habla montubia) Juan Manuel Bazurko, sacerdote futbolista que junto al equipo de fútbol Barcelona Sporting Club dio pie a la «Hazaña de La Plata» por el triunfo en tierras argentinas.
En San Camilo estos dos curas además fueron peones o trabajadores de mecánica automotriz y carpintería. Con sus ingresos económicos crearon un Dispensario Médico puesto a servicio de personas necesitadas, de escasos recursos. Como efecto del cambio eclesial producto del Concilio Vaticano II se secularizó, después de haber obtenido Licenciatura en Educación, en la Pontificia Universidad Católica de Quito.
Con su esposa Isabel Sese, hace poquitos años a esta fecha, volvieron a visitar Ecuador, país entrañado en todo buen vasco que a nombre de Jesús y su Iglesia dejaron parte de su vida, de su juventud, en el corazón de la gente sencilla.
Su espíritu cultor de las ciencias filosóficas más su filiación de admiración o persuasión por las gestas de libertad o autonomía vasca sembradas en su temple juvenil le dotaron, pienso yo, de su estoicismo, resiliencia y oblación ante sus postraciones físicas qué soportó hasta el final.
Que Dios Todo Amor y Misericordia le tenga en el goce de Su Presencia Eterna por sus méritos y bondades.
MEMORIA AGRADECIDA
«El viajante del tren» empezará a crear narrativa, en tercera persona.
Su tren es el «Expreso de la vida»
Tiene registro de circulación desde 1951, año en el que lo abordó.
Al «viajante del tren» también le denominan, en su círculo familiar, «el hombre de mar», porque nació junto al mar, aquel Pacífico mar, que baña a San Vicente.
Hoy, el viajante del tren u hombre de mar (VDT-HDM) entrega esta pequeña narrativa de MEMORIA AGRADECIDA, en torno a otro BUEN VASCO qué se despidió para siempre al llegar a la última parada terrenal, en San Sebastián, País Vasco.
Trabó amistad con el hombre de mar cuando, muy jovencito, llegó a Ecuador y a Manabí. El hombre de mar era adolescente seminarista, y el vasco llegaba recién ordenado como sacerdote, muy joven. Dio sus servicios pastorales en Bahía, pero sirvió también a San Vicente, reemplazando temporalmente a Peli Goitisolo.
Posteriormente fue trasladado a la Provincia de Los Ríos, a Quevedo y San Camilo.
Allí acercó más su amistad y camaradería con Juan Manuel Bazurko, «el cura futbolista» partícipe de la hazaña de La Plata con Barcelona de Ecuador. Cercano a ellos también estuvo, desde Mocache José María Aldanondo. Hicieron un trío de amistad muy cercano. Después de su regreso al País Vasco volvieron a Quito a titularse como docentes en la Universidad Católica. Los tres optaron por la Secularizacion, proceso que abrazaron muchos sacerdotes para formar hogares de familia. En el grupo vasco, en Ecuador, antes de ellos ya lo habían tomado sacerdotes tales como Josechu Uranga, Iñaki Ibarra, Andrés Ruiz, y allá mismo, en el País Vasco, Luis Monasterio, Santiago de la Rica, algunos de ellos preceptores y formadores del víajante de tren-hombre de mar.
La memoria del hombre de mar-viajante del tren, es agradecida, en general con todo el grupo vasco, porque en el proceso de su construcción personal dejaron muchas buenas actitudes que las asimiló para sí y le han proporcionado seguridad y alegría por vivir.
Al buen vasco que acaba de hacer su transición al más allá le conoció como PAKO ZUBELTZU TAPIA.
En los últimos años habían retomado la cercanía y amistad.
El hombre de mar envía su abrazo fraterno, de solidaridad y de condolencias a Isabel Sese su esposa, a hijos y nietos, y más familiares.
El VDT-HDM, hace eco de la esquela mortuoria publicada por la familia en lengua vascuence y una traducción aproximada a español.
Fue muy amante de la Filosofía. Hoy estará dialogando sobre muchos problemas, con Dios.
Pako: ¡Goza de Su Presencia Eterna!
Desde Ecuador,
Roque Santos





Deja una respuesta