Estos días siguen las actividades y encuentros de la campaña de Misiones Diocesanas Vascas en las tres diócesis. La Marianita ecuatoriana Consuelo Pillajo, misionera en Kaikor Kenia, comparte su testimonio en diferentes parroquias y grupos . Esta semana en Bizkaia, Consuelo ha participado entre otros encuentros, en la mesa de testimonios en Bilbao.
La mesa, además de Consuelo, contó con la presencia de Judith Pereda, laica, misionera en Los Ríos, Ecuador, durante 3 años, que ahora trabaja en la Asociación Zubietxe; Alberto Minguez, laico, que tras realizar el curso Norte Sur, participó en una experiencia de verano en Riobamba y ahora trabaja en Fiare, Banca Ética; Esti Durán, laica con encomienda pastoral, que hace años también realizó el curso Norte Sur y participó en una experiencia de verano en Kaikor-Kenia y Aitor Esteban, presbítero de la diócesis de Bilbao, que actualmente realiza su tarea pastoral en Barakaldo. Misionero en El Salvador, tres años, y en Alto Trujillo–Perú, quince.
Nos acompañó también el misionero capuchino Txarli Azkona que se encuentra actualmente en Bilbao.
El encuentro comenzó con la bienvenida y la presentación del nuevo delegado de Misiones, Manuel Heredia, quien fue el responsable de dinamizar la mesa, una mesa de testimonios plural y diversa con experiencias de Misión y procesos diferentes.
Los participantes fueron desgranando su proceso de discernimiento inicial «una opción fuerte que genera vértigo», decía Aitor. «Un proceso de fe con los franciscanos y la opción por los pobres», resaltaba Judith.
Alberto remarcaba «los valores que le transmitieron desde la familia, que van calando en el día a día sin casi darte cuenta» y puso en valor el curso Norte-Sur «para mí -dijo- fue un acompañamiento importante». «Algo se movió dentro de mí. Sentí una llamada, sobre todo por el testimonio de Matilde y Consuelo, las Voces del Sur» señalaba Esti Durán .
Consuelo desde el inicio de su vocación sintió la llamada misionera. Cuando llegó a Kaikor en 2007 le impresionó la enorme pobreza y la falta de recursos: “En Ecuador somos pobres pero siempre hay un plátano, o un árbol de mango del que poder alimentarse. Allí no había nada. Era como volver mil años atrás en la Historia”. Consuelo compartió algunos de los proyectos que están llevando adelante en Kaikor actualmente. Las mejoras que ha habido en los últimos años en cuanto a la obtención del agua, la mejora de la alimentación, la educación y la salud, los huertos..
Las experiencias vividas por cada uno de ellos y ellas en la Misión han sido muy diferentes, pero todas valoraron la importancia de salir a otras realidades, poner rostro y nombre a las personas con las que se ha compartido vida, porque te cambia la mirada. Esos cambios dejan una huella para siempre: … «Compartir con quienes vienen de otras latitudes», «coherencia personal», «denunciar las injusticias», «trabajar por una economía diferente», «la misión también esta aquí», «Ser conscientes de que los problemas de un sitio afectan a otros lugares, tenemos que cambiar la mentalidad en el consumo», «de qué manera puedo vivir yo la misión…»
Fue un encuentro en el que se compartió mucha vida, transmitida con verdad, con emoción, vidas que el Dios de Jesús ha sostenido y sostiene y ha caminado y camina a su lado.

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