Mertxe Agirre, de la delegación de Misiones de Bilbao, ha acompañado a lo largo de esta semana a Mari Dominique Mutonkole, religiosa Mercedaria Misionera de Berriz, a varios centros educativos de Bizkaia en los que Dominique ha ofrecido su testimonio misionero.
Mutonkole, natural de R. D. Congo, de una zona muy cercana donde hace su tarea el misionero Xabier Goikouria, participa este año en la campaña del Domund en la Diócesis de Bilbao.
Ambas han estado en la emisora diocesana Radio Popular-Herri Irratia y Dominique explicaba en una entrevista, que su sueño «es buscar una vida más digna para la gente. Un mundo más humano, más fraterno, más justo». Señalaba también que su vocación misionera «tiene la imagen de un árbol porque es un símbolo que expresa esta vocación. Desde las raíces con la llamada de un Dios que es Amor. El tronco con los latidos desde mi casa, de mi madre, una mujer de fe. De una casa abierta a salir, a una propuesta de universalidad».
Mutonkole

Mertxe Aguirre, del equipo de la Delegación de Misiones de Bilbao y Dominique Mutonkole, religiosa Mercedaria Misionera de Berriz
«Mi apellido, Mutonkole, en nuestro pueblo, es fecundidad y vida plena», declara. Este árbol tiene ramas que en su caso es un recorrido misionero muy diverso. Primero, en su comunidad, en R. D. Congo. Más tarde en Perú, donde las Mercedarias Misioneras de Berriz tienen misiones. Este último año está en Madrid.
«El Domund nos invita a pensar en la dimensión universal de nuestra fe. El lema es una invitación a abrir nuestra mirada al mundo y ser testigos del amor de Dios en el mundo», concluía Mertxe.
Entrevista competa: aquí
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