Desde que el domingo se conociese la noticia de que D. José María Setién había sufrido un ictus, todo hacía temer el fatal desenlace. El obispo emérito de la diócesis de Donostia-San Sebastián fallecía esta madrugada en el Hospital-Donostia a los 90 años. Nacido en Hernani en 1928, fue ordenado presbítero el 29 de junio de 1951. Son muchos los rasgos que se le pueden atribuir. Es innegable su capacidad intelectual y de trabajo. En 1972 fue consagrado obispo auxiliar de la diócesis y siete años más tarde, obispo titular. En la década de los 80 desempeñó el cargo de obispo delegado para las Misiones Diocesanas. Fueron numerosos los viajes que realizó en este tiempo a los territorios de misión. Siempre encontraba un momento en su apretada agenda para atender alguna cuestión importante que le plantearan los responsables de misiones. Vivió muy de cerca la dramática situación a la que se enfrentaron nuestros misioneros diocesanos cuando se produjo el genocidio ruandés de 1994. En los años posteriores volvió a visitar Ruanda para mostrar su apoyo y acompañar a los misioneros.
El misa-funeral tendrá lugar mañana miércoles 11 a las 12h en la catedral del Buen Pastor.
GOIAN BEGO

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