• Contacto
  • Suscripción

Misioak

  • Inicio – Hasiera
  • Noticias – Berriak
  • Campañas – Kanpainak
  • Revista «Los Ríos» Aldizkaria

En recuerdo de Néstor Herrera, obispo emérito de la Machala

28 junio 2026 by Misiones Diocesanas Vascas - Bilbao Deja un comentario

El 24 de junio de 2026, falleció Néstor Rafael Herrera Heredia, obispo emérito de Machala. Durante muchos años Mons. Herrera mantuvo una estrecha relación con los misioneros y misioneras de nuestras diócesis vascas, que también visitó en varias ocasiones.

Muchas han sido las personas que han querido recordarle a través de sus testimonios:

Capacidad de integrar a los diferentes

El Señor quiso concederme la gracia de poder servir en la diócesis de Machala desde enero de 1991 a noviembre de 1998. Monseñor Néstor fue mi obispo, el obispo de Machala. Durante esos ocho años pude compartir con él muchos momentos y vivencias. Mi recuerdo ahora se centra en tres aspectos de su vida como buen pastor.

  1. El apoyo absoluto e irrestricto al caminar de las Comunidades Eclesiales de Base. Como muchos de los agentes de pastoral de aquellos años, monseñor Néstor lo consideraba la mejor manera de evangelizar a los pobres, que eran la inmensa mayoría de los orenses. La organización de las Comunidades Eclesiales de Base contó siempre con su permanente aliento. Durante el periodo que fue obispo, la creación y el fortalecimiento de las CEBs estuvo siempre en los Planes Pastorales de la Diócesis, y cada año en las Asambleas Diocesanas. Siempre acogedor con todas las personas, con todas, monseñor Néstor veía en los pobres el rostro de Cristo y por eso las CEBs eran la opción fundamental en su labor como obispo. Las Comunidades Eclesiales de Base del Oro le deben reconocimiento y gratitud eternos.
  2. El segundo aspecto que me gustaría destacar es su capacidad de integrar a diferentes. En la diócesis de Machala confluíamos agentes de pastoral orenses y extranjeros, sacerdotes, religiosas y laicos de origen diverso. Entre los sacerdotes estaban los diocesanos y estábamos los vascos, los salesianos, los monfortianos. Entre las religiosas, las había de congregaciones distintas. Entre los agentes de pastoral, los laicos orenses, integrados en los equipos pastorales e incluso al frente de comisiones diocesanas como la de Pastoral social, y los laicos del Grupo Misionero Vasco. Monseñor Néstor nos trataba a todos con cariño, acogida y comprensión. También con sabiduría y delicadeza cuando tenía que corregir y reconducir. Tuvo la virtud de confiar en agentes de pastoral tan desiguales e integrarlos a todos en el caminar diocesano. Nunca le asustaron las opiniones distintas, aunque sí invitaba a actitudes que fortalecían la comunión.
  3. La tercera vivencia y recuerdo me lleva al año 1995. Los más jóvenes casi no lo recordarán. Transcurría la guerra del Cenepa entre Ecuador y Perú, luchando por las fuentes del Amazonas. El ambiente en la provincia de El Oro, y especialmente en la frontera era de tensión y temor. Los extranjeros veíamos cómo entre la gente ecuatoriana brotaba un nacionalismo exagerado, viendo como enemigos a los -hasta la víspera del conflicto- amigos y socios peruanos, e interiorizando la amenaza de nueva invasión terrestre por Huaquillas y parte del cantón Arenillas. En ese complicado ambiente, un valiente monseñor Néstor apostó por la paz. Era un riesgo muy grande, pero él apoyó la idea de una misa en el puente internacional que une (los puentes unen, no separan) Huaquillas y Aguas Verdes. Se encontraron en ese altar improvisado las imágenes que mayor devoción provocaban en unos y otros: el Santo Cristo de Ayabaca y Nuestra Señora la Virgen del Cisne. La misa la presidieron los dos obispos: el de Piura y el de Machala. Fue una Eucaristía con afluencia masiva de peruanos y ecuatorianos que, en el momento oportuno, se dieron el abrazo de paz. Fue un gesto muy valioso en medio de un entorno claramente belicista. Desde una parroquia que tiene el nombre de San Francisco de Asís, declaro que Monseñor Néstor Rafael Herrera Heredia fue un artesano de la paz, precisamente con actos concretos y no con teorías y discursos.

Termino este escrito, deseando que su legado siga vivo entre nosotros y honremos así su memoria.

Un saludo para todas y todos, y especialmente a su familia, de grato recuerdo.

Juantxo Donés

Sobre monseñor Néstor Herrera

El 24 de junio de 2026, Néstor Rafael Herrera Heredia, obispo emérito de Machala fue llamado a la casa del padre. Su familia, sus fieles, sus amigos lloramos y lloraremos su ausencia, sin embargo, hay más que agradecer que lamentar. 92 años de vida fructífera. El primero de una familia extensa y unida, con una trayectoria de vida rica en el servicio, no solo a la familia, a la comunidad y al país, sino a la iglesia universal, a la cual dedicó toda su vida, en estricto apego al mandamiento supremo “amar al prójimo, como a ti mismo” y lo hizo sin distinción de lugar, raza o condición social, comprometido exclusivamente con su misión de pastor y de pastor con olor a oveja.

Padre Herrera, Monseñor, Negro, Nestitor, como lo llamaban cariñosamente sus hermanos sacerdotes, sus feligreses, sus amigos, su familia, cumplió su misión y hoy goza de la presencia del Señor. Ya no luchará contra esta cruel enfermedad que le arrebató su lucidez y memoria hasta terminar con su vida, ni sufrirá más los embates de la existencia y propios de la condición humana, que lo agobiaban y para los cuales buscaba afanosamente soluciones. Así nació el hospital Esperanza en Machala, el Colegio Manuel González de Pasaje, donde fortaleció la labor educativa con espíritu diocesano, las farmacias comunitarias de El Oro, el amor por el Movimiento Juan XXIII, la presencia permanente en la Comisión Ecuatoriana de Justicia y Paz, la participación como presidente del Directorio del Fondo ecuatoriano Populorum Progresium (FEPP) y muchos pequeños – grandes proyectos en busca del bienestar sobre todo de los más necesitados, en los cuales puso el corazón, el mismo que el 24 de junio se paró para siempre.

“Escogido de entre los hombres para servir a los hombres” fue el lema que seleccionó para su escudo episcopal y lo cumplió a carta cabal, desde su inicio en el sacerdocio en Sta. Clara de San Millán, Tabacundo, Alluriquín, Angamarca, lugares pobres del ecuador y finalmente como Obispo de Machala, ciudad productora y exportadora de banano, lugares todos donde se volvió uno más de sus habitantes. Su alta formación y carisma lo llevaron a ser Rector del Seminario Mayor San José, Profesor de Teología de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, PUCE, delegado por la Conferencia Episcopal del Ecuador al Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, secretario y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, CEE. Contribuyó también a la reflexión teológico-pastoral, con la publicación de 5 libros, entre los cuales están: El Ministerio Eclesiástico, Ministerio y ministros en la Iglesia, Opciones Pastorales.

Su gestión como presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, (2005-2008) la realizó con esmero y responsabilidad, favoreciendo siempre los intereses de los sin voz y con especial énfasis en la defensa de los derechos humanos.

Como Obispo, su entrega al Oro fue total, penetró todos los rincones de la provincia Sirvió a la Diócesis de Machala durante 28 años, donde dejó una profunda huella humana y pastoral, tomó determinadamente su rol de pastor, la sirvió con todas sus fuerzas, en el afán de hacer de la provincia una auténtica comunidad de fe, de culto y de amor. Su despacho estaba dónde requerían de su presencia, con la PALABRA hecha carne, siempre tratando de cubrir las necesidades de la gente más sencilla

Durante su misión promovió servicios laicales en los ámbitos pastoral y social. Apoyó trabajos comunitarios, asociaciones laborales, dispensarios médicos y el hospital Esperanza de Machala, siempre al servicio de los más pobres y vulnerables

Su acción social fue reconocida por autoridades y la academia, que destacaron su defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, así como su compromiso con la igualdad entre hombres y mujeres, sin discriminación ni violencia.

Luego de dejar Machala en de mayo del 2010, continuó activo en favor de la iglesia y la sociedad, tanto en la práctica de su Ministerio, cuanto como delegado de la Conferencia Episcopal a la Comisión Ecuatoriana de Justicia y Paz, presidente del Directorio del Fondo Ecuatoriano Populorum Progresium y director nacional del Movimiento Juan XXIII.

Fueron sus amigos pobres y ricos, negros y blancos, pequeños y grandes y a todos los trató por igual, se sentó en sus mesas y compartió su comida. Fiel a sus principios no cedió a presiones de ningún tipo, fue el mismo con su sotana negra, su camisa guayabera o su chompa en el frio de la serranía, sencillo y atento con todos, tanto cuando caminaba por el Vaticano, como cuando le tocaba penetrar por el lodo del suburbio en busca de sus ovejas.

Hizo amigos a cada paso y no se olvidaba de ninguno, siempre pendiente de sus compañeros de escuela a quienes recordaba con la claridad de los amigos que hizo ayer, de los catequistas que trabajaron con él cuando tenía tan solo 25 años, de quienes vivían en países distantes, de sus familiares, de los vecinos y amigos de Pujilí, de quienes fueron niños cuando él era joven, de los jóvenes cuando él era niño.

Sus amigos recuerdan a Monseñor Néstor como una persona afable, sencilla, cercana, disponible y siempre dialogante; un “pastor con olor a oveja”, como pedía el papa Francisco, involucrado con el pueblo y sus necesidades. Presente en las comunidades más alejadas y en los barrios marginales para compartir y expresar el amor de Dios con palabras de esperanza y acciones concretas. Ejemplo del Buen Pastor que conoce a sus ovejas y entrega su vida por ellas. Pastor ejemplar, de profunda humanidad y cercano a los más pobres, que acogió con calidez a quienes buscaron su consejo.

Referente a todo nivel, semilla y ejemplo, abierto y analítico. Sus reflexiones y aportes fueron luz orientadora en temas álgidos de la sociedad y el país.

Su trayectoria terrena ha sido un testimonio de trabajo, con espíritu de justicia, equidad y equilibrio, guardando siempre la armonía y tranquilidad. Destacan y quedan como su legado más grande la sencillez, la humildad, la paciencia y el servicio a todos y especialmente a los más necesitados.

Le decimos adiós, vamos a hacer de cuenta que se ha ido de viaje y nada más. Confiamos y esperamos el reencuentro cuando emprendamos el mismo viaje, convencidos que un día nos reuniremos todos en la Casa del Padre, donde no hay llanto ni dolor.

 

Juan Carlos Pinedo

Agradecimiento

Mis palabras de recuerdo para monseñor Néstor sólo pueden ser un  agradecimiento por los años en que nos acogió y animó como obispo en Machala en nuestros pasados y difíciles tiempos de nuestra primera presencia en Sudamérica, como responder a la acogida de nuestro querido pueblo ecuatoriano, que ha dejado  un recuerdo imborrable en nuestras vidas.

María Pilar Ruiz de Gauna Mercedaria Misionera de Berriz (MMB)

Néstor Herrera

Pastor de la esperanza y voz de la verdad

La provincia de El Oro recibe con profundo pesar la noticia del fallecimiento de Monseñor Néstor Rafael Herrera Heredia, Obispo Emérito de Machala, quien durante casi tres décadas acompañó la vida espiritual, social y humana de miles de orenses.

En estos momentos de dolor, expresamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, al clero, a las comunidades religiosas y a todos los fieles de la Diócesis de Machala. Que Dios, en su infinita misericordia, reciba en su Reino a quien dedicó gran parte de su vida al servicio de la Iglesia y de los más necesitados.

Monseñor Herrera llegó a la Diócesis de Machala en 1982, precisamente cuando la provincia enfrentaba uno de los períodos más difíciles de su historia reciente. Las devastadoras inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño pusieron a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y la resistencia de las comunidades. Miles de familias perdieron sus hogares, se destruyeron caminos, cultivos y medios de subsistencia.

Frente a aquella tragedia, Monseñor Herrera no se limitó a ejercer un liderazgo religioso desde los templos. Asumió con valentía su misión pastoral acompañando a los damnificados, promoviendo la solidaridad y recordando permanentemente que la dignidad humana debía estar en el centro de toda acción pública. Su cercanía con los más vulnerables dejó una huella imborrable en la memoria colectiva de los orenses.

Pero además de ser un pastor cercano, fue una voz firme en defensa de los valores éticos que deben orientar la vida de una sociedad. Sus reflexiones sobre la corrupción mantienen hoy plena vigencia. En una entrevista, al ser consultado sobre el papel de los católicos frente a los hechos de corrupción que manchan el nombre del país, respondió con claridad que los creyentes están llamados a denunciar, a dar la cara en defensa de la verdad, a luchar por la justicia y a no dar tregua a la mentira, el engaño, la explotación y el fraude.

Estas palabras constituyen un verdadero llamado a la conciencia nacional. La corrupción no solamente afecta las finanzas públicas; destruye la confianza ciudadana, profundiza las desigualdades y debilita las instituciones democráticas. Por ello, el compromiso con la transparencia no puede ser exclusivo de jueces, fiscales o autoridades. Es una responsabilidad de todos los ciudadanos y especialmente de quienes profesan principios éticos y cristianos.

Monseñor Herrera comprendió que la fe no puede permanecer indiferente frente al sufrimiento humano ni frente a las injusticias que afectan a la sociedad. Su mensaje recordaba que la verdad no tiene color político y que la honestidad debe ser una práctica cotidiana tanto en la función pública como en la vida privada.

Igualmente, dedicó importantes esfuerzos a promover la paz social. En tiempos marcados por la confrontación, la violencia y la polarización, insistió en el cumplimiento del gran mandamiento del amor enseñado por Jesucristo. Invitó permanentemente a fortalecer la convivencia pacífica entre las personas, las familias, las instituciones y los pueblos, convencido de que la reconciliación es un camino indispensable para construir un Ecuador mejor.

Hoy, cuando despedimos a este servidor de la Iglesia, no solo recordamos al obispo que condujo espiritualmente a la Diócesis de Machala durante veintiocho años. Recordamos también al hombre que acompañó al pueblo en momentos de adversidad, al defensor de la verdad, al promotor de la justicia y al sembrador de esperanza.

El mejor homenaje que podemos rendir a Monseñor Néstor Herrera no consiste únicamente en recordar su trayectoria, sino en asumir el compromiso de vivir los valores que predicó: honestidad, solidaridad, justicia, responsabilidad social y amor al prójimo.

Que su ejemplo inspire a las nuevas generaciones de ecuatorianos y que su legado continúe iluminando el camino de nuestra provincia y de nuestro país.

Descanse en paz, Monseñor Néstor Rafael Herrera Heredia.

«He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe.» (2 Timoteo 4:7)

Domingo Robinson Torres Jaramillo

Ciudadano de Arenillas, provincia de El Oro.t

 

Mons. Nestor Herrera, primero por la izquierda, en Urkiola, junto a otros obispos ecuatorianos en el homenaje a Mons. Bittor Garaigordobil en su 100 cumpleaños.

Nestor Herrera Heredia, una persona cercana y amable, un buen obispo

Siempre es difícil recoger en pocas palabras lo que se siente por una persona. Las palabras, muchas veces, no alcanzan a describir todo que lo se quiere expresar. Además, en muchas ocasiones, connotan diferentes sentidos y sentimientos para unas personas u otras.

Nestor era una buena persona, capaz de ponerse en tu lugar, con sencillez, con empatía. Más que grandes principios morales teóricos, su ética personal estaba llena de grandes valores vividos en la práctica.

Siempre con respeto, no hacía de menos a nadie, poniendo en valor a los pequeños y humildes. Su autoridad como obispo se sustentaba en su ejemplo y entrega. Desde muy prontito por la mañana, cada mañana, su objetivo vital plasmado en hechos concretos diarios era el servicio.

En muchas ocasiones le dijeron que dejara de recibir personalmente a cualquiera que llegara al obispado de Machala a estar con él, pero nunca hizo caso. La escucha, el estar siempre disponible era algo que le nacía desde dentro y que daba razón a su ser y a su cargo según su propio entender. Tal vez estas actitudes permitan entender lo que queremos mostrar al describirle como cercano.

Amable, cariñoso, atento también eran cualidades que brotan en nuestros corazones al recordarle. Nunca dejó de enviar unas letras afectuosas en los momentos adecuados. En toda ocasión nos hacía sentir queridos por él, sin prejuicios, gratuitamente.

Sin duda precisamente esto nos retrotrae a la auténtica significación de lo que debe ser un seguidor de Jesús de Nazareth, un cristiano y lógicamente, también, un obispo.

Iñigo y Amaia, seglares del grupo misionero vasco en la diócesis de Machala desde 1987 a 1993.

 

Siempre activo

Monseñor Néstor a nivel personal fue una figura paterna para mi, un padre servicial, solícito, afectuoso, siempre atento a cualquier necesidad que se me presentara para darle solución.

A nivel diocesano, lo considero como imprescindible,  siempre activo, siempre visitando cada parroquia, siempre con la mirada puesta en las personas para ayudarlas y en las parroquias para que atendieran cada vez mejor a los feligreses. Muy preocupado por cada sacerdote, por los seminaristas, y por las vocaciones sacerdotales.

Muy cercano a todos los laicos, brindándoles su afecto y cercanía, pero también siempre incentivándoles a asumir todos los compromisos del plan pastoral.

  1. Capelo le preguntó una vez: “Mons. Néstor y nosotros ¿cuándo nos jubilamos?”. La respuesta fue: “D.Capelito, del bautismo no hay jubilación”.

Mons. Néstor siempre pensaba en los demás, y en la diócesis, nunca en su persona, no le preocupaba el carrerismo ni el quedar bien.

Ciertamente le echaremos en falta; desde el cielo nos seguirá apoyando.

Un abrazo

José Antonio Chávarri

 

Compartir
Twittear
0 Compartir

Publicado en: Noticias

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Facebook
  • Instagram
  • X
  • YouTube
  • Feed RSS

Revistas «Los Ríos» Aldizkaria

Revista Los Rios nº 284

Revista Los Rios nº 284

Ver todas las revistas

Nuestras campañas

Alza la Mirada – Ikus Haratago

Alza la Mirada – Ikus Haratago

Ver todas las campañas

Artículos recientes

 20º aniversario de la primera parroquia de Alto Trujillo

Hace unos días, partieron hacia Perú Imanol Elola y Aitor Esteban. Allí permanecerán hasta el 27 de septiembre. Ambos cuentan con un largo recorrido misionero. Imanol, lo inició hace más de una década, cuando realizó el curso Norte-Sur (2012-2013), de la diócesis de Bilbao y, posteriormente estuvo en Ecuador, Mozambique y Ghana. Aitor, por su parte, estuvo […]

Envío misionero de Imanol Elola, en San Pedro de Deusto

Ayer domingo día 6 de septiembre, durante la misa de la comunidad, tuvo lugar el envío misionero de Imanol Elola, feligrés de la parroquia de san Pedro de Deusto, que horas después partía rumbo a Alto Trujillo, en Perú. En la celebración, la asamblea, tuvo ocasión de conocer el sentido y contenido de dicho viaje y participar en el […]

Bilbao

Barria, Plaza Nueva 4, 2ª
48005 – Bilbao

Sitio web: bizkeliza.org
Correo electrónico: misiobi@bizkeliza.org
Teléfono: 94 679 00 43

Misioak - Misiones Diocesanas

Donostia – San Sebastián

Paseo de Hériz, 82 (Edif. Seminario)
20008 – Donostia

Sitio web: elizagipuzkoa.org
Correo electrónico: idazkari@missio.eus
Teléfono: 943 42 77 54

Tweets by misioak

Vitoria – Gasteiz

C/Vicente Goikoetxea, 5 – 3º
01008 – Vitoria-Gasteiz

Sitio web: diocesisvitoria.org
Correo electrónico: misiovit@misioak.org
Teléfono: 945 13 08 57

Misioak en tu correo

Rellena este formulario y recibe los artículos de misioak.org en tu correo.

* obligatorio



Copyright © 2026 · Metro Pro Theme (techerhut.com) on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Cargando comentarios...